
El Gobierno de México inició una campaña de concientización sobre los riesgos del uso excesivo de redes sociales, teléfonos celulares y plataformas digitales en niñas, niños y adolescentes, al advertir que estas tecnologías pueden afectar el desarrollo cerebral, la salud mental y la formación de hábitos durante etapas clave del crecimiento.
Durante la conferencia matutina, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, explicó que el objetivo de la estrategia impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum es generar conciencia entre madres, padres de familia, docentes y la sociedad sobre los efectos que tienen las redes sociales más allá del ámbito escolar. Señaló que, aunque algunas escuelas restringen el uso de celulares, muchos menores acceden a ellos al regresar a casa, por lo que la responsabilidad también recae en el entorno familiar. “Lo que quiere la Presidenta es que hagamos conciencia del impacto que tiene en su desarrollo, en su crecimiento”, afirmó.
La directora general de la organización CONGO, Tania Jiménez García, expuso que el uso problemático de la tecnología activa procesos cerebrales relacionados con la dopamina, generando una gratificación inmediata similar a la observada en otras adicciones. Explicó que la sobreestimulación puede modificar el funcionamiento del cerebro, afectar la atención, el control de impulsos, la toma de decisiones y disminuir el interés por actividades cotidianas que antes resultaban satisfactorias. Además, advirtió que el uso excesivo puede derivar en pérdida de control, ansiedad, irritabilidad y dependencia, aunque destacó que el cerebro tiene capacidad de recuperarse mediante una reducción gradual del uso y acompañamiento especializado cuando sea necesario.
Por su parte, la directora del Centro de Juventud Digital de la Universidad de Washington, Lucía Magis-Weinberg, explicó que el cerebro adolescente continúa desarrollándose hasta aproximadamente los 25 años, por lo que la exposición constante a plataformas digitales incrementa la vulnerabilidad a la presión social, la distracción, el estrés y la formación de hábitos poco saludables. Añadió que el acceso temprano a teléfonos celulares y el tiempo prolongado frente a pantallas también se asocian con alteraciones en la atención, el sueño, la actividad física, la convivencia presencial y el desarrollo cognitivo.
Al cerrar el tema, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que la intención del Gobierno federal es poner a disposición de madres y padres de familia información científica que les permita tomar decisiones para proteger a niñas, niños y adolescentes. Señaló que el uso excesivo de redes sociales y dispositivos móviles puede tener consecuencias durante toda la vida y advirtió que, por su alcance, también representa un reto para el desarrollo del país, por lo que llamó a construir una cultura digital más responsable mediante la participación de familias, escuelas, especialistas y autoridades.
