
Tras la muerte del papa Francisco el 21 de abril de 2025, la Iglesia Católica se encamina hacia una de las decisiones más importantes de su historia reciente: la elección de su nuevo líder espiritual. El proceso, guiado por la tradición del cónclave en la Capilla Sixtina, comenzará en los primeros días de mayo y reunirá a 135 cardenales electores menores de 80 años.
¿Cómo se elige al Papa?
El cónclave se lleva a cabo en estricto secreto. Los cardenales votan hasta que uno de los candidatos alcanza una mayoría de dos tercios. Mientras no haya acuerdo, el humo que sale de la chimenea de la Capilla Sixtina es negro. La señal del consenso llega con la esperada fumata blanca.
¿Quiénes son los principales candidatos?
De acuerdo con varios especialistas en asuntos vaticanos, tres nombres destacan como posibles sucesores de Francisco. Dos de ellos harían historia y uno podría cumplir una antigua profecía.
- 🇬🇭 Peter Turkson (Ghana, 76)
Canciller de las Pontificias Academias de las Ciencias. Moderado, comprometido con la justicia social y el cambio climático. Sería el primer Papa africano en la historia moderna, lo que representaría un giro significativo en la geografía del poder eclesiástico. Algunos lo asocian con la idea del “Papa negro” que aparece en las profecías de Nostradamus. - 🇮🇹 Pietro Parolin (Italia, 70)
Secretario de Estado del Vaticano y figura central en la diplomacia de la Santa Sede. Conocido por su papel en acuerdos internacionales, como el firmado con China, es visto como una opción de consenso entre sectores conservadores y progresistas. - 🇵🇭 Luis Antonio Tagle (Filipinas, 67)
Pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización. Con una fuerte vocación misionera y cercanía a los pobres, podría convertirse en el primer Papa asiático. Su carisma y visión global han captado la atención dentro y fuera del Vaticano.
Un momento histórico para la Iglesia
Más allá de las especulaciones, lo cierto es que la elección del nuevo Papa será un momento decisivo para el futuro de la Iglesia Católica. La balanza entre tradición y renovación, entre Europa y el sur global, podría inclinarse en una dirección inesperada. El mundo está a la espera del humo blanco.
