
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que el rechazo a la reforma electoral que envió al Congreso de la Unión no representa una derrota, luego de que no alcanzara la mayoría calificada necesaria para su aprobación, tras el voto en contra del PAN, PRI y la mayoría de los legisladores del Partido Verde y del PT. La mandataria sostuvo que cumplió con el compromiso adquirido con la ciudadanía al presentar la iniciativa y adelantó que enviará un Plan B con cambios en leyes secundarias para continuar con los objetivos planteados.
Durante su posicionamiento, explicó que insistió en que la reforma se sometiera a votación porque era un compromiso de principios.
“Yo insistí a los diputados que se votara. ¿Por qué? Primero, porque cumplí con la gente. Yo me comprometí a enviar una reforma que tuviera que ver con lo que pedía la gente y yo cumplí. El que no se haya aprobado no es una derrota, estoy muy satisfecha”, expresó.
La presidenta señaló que la iniciativa tenía como objetivo reducir privilegios en el sistema político, particularmente en partidos, organismos electorales y estructuras de gobierno, y subrayó que la población debe conocer quién votó en contra de esos cambios.
“La reforma tenía el objetivo de disminuir privilegios en los partidos políticos, en el INE y fortalecer la participación de la gente. Nadie está en contra de la inversión o de los empresarios, pero los privilegios en contra de la ley o el uso de recursos públicos para enriquecerse, eso no”, dijo.
Explicó que, tras el rechazo, su gobierno enviará un Plan B, el cual mantendrá el mismo propósito de reducir gastos excesivos en el sector público y fortalecer los mecanismos de participación ciudadana. Detalló que la propuesta contempla establecer topes al presupuesto de los congresos locales, al considerar que existen grandes diferencias en el gasto por legislador entre estados, así como limitar el número de regidores en los municipios para evitar estructuras sobredimensionadas.
Como ejemplo, mencionó que hay entidades donde el costo por legislador supera varias veces el de otros estados con el mismo número de diputados, y municipios con más de 20 regidores, lo que genera gasto público elevado. Señaló que el ahorro se quedaría en estados y municipios para destinarse a obra pública, servicios y necesidades sociales.
Además, el Plan B incluirá reformas para fortalecer la consulta popular, permitir que algunos temas electorales puedan ser sometidos a votación ciudadana, y ampliar las reglas de la revocación de mandato, para que pueda realizarse en el tercer o cuarto año de gobierno.
Sheinbaum afirmó que la iniciativa será enviada nuevamente al Congreso una vez concluida su redacción y reiteró que continuará impulsando medidas de austeridad.
“El objetivo es seguir disminuyendo privilegios y fortalecer la decisión de la gente. No se nos olvida de dónde venimos. La austeridad republicana y acabar con los privilegios da resultados, y vamos a seguir avanzando”, concluyó.
