
Al encabezar la inauguración de la segunda etapa del Tren Interurbano “El Insurgente”, que pone en operación la estación Santa Fe, el presidente Andrés Manuel López Obrador agradeció a las empresas constructoras por su actuación responsable, así como a los trabajadores de la construcción, que son los mejores del mundo.
Acompañado por la presidenta electa, Claudia Sheinbaum Pardo, el primer mandatario anunció que en breve inaugura los mil 554 km del Tren Maya, la obra civil más importante del mundo
Recordó que, durante su gestión como jefe de Gobierno de la Ciudad de México, se construyeron los puentes de los poetas —Carlos Pellicer, Octavio Paz y Jaime Sabines—, que permitieron agilizar el traslado a Santa Fe desde la alcaldía Álvaro Obregón, y está lista la Cuarta Sección del Bosque de Chapultepec en los antiguos terrenos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
“¿Qué pasa en la estación Santa Fe? Se hizo un puente especial ahí, un puente atirantado para no afectar el manantial y afectar la ermita de tata Vasco de Quiroga.
“Pero, originalmente, no estaba programada —lo pueden ver en el proyecto— una estación en Santa Fe, y la presidenta incluyó esa estación. Aquí lo confieso y la delato. Porque ahí también está la escuela de medicina, ahí en Santa Fe, en el pueblo y en la estación.”
La presidenta electa, Claudia Sheinbaum, dijo que el presidente López Obrador optó por continuar las obras del tren interurbano desde el inicio del sexenio para beneficio de la población y, si bien se presentaron diversos problemas, no hay nada que no se pueda resolver cuando hay convicción.
“Y, finalmente, este tren no solamente llega hoy a Santa Fe, sino que en diciembre vamos a llegar hasta Observatorio. Por ello, hay que felicitar a las empresas, porque hicieron un esfuerzo extraordinario.”
Resaltó que fue el presidente quien recuperó los trenes de pasajeros, como “El Insurgente”, el Tren Maya y el Tren Interoceánico, a los que dará continuidad.
“Y ahora vamos a iniciar dos proyectos hacia el norte del país: un tren que va a ir de la Ciudad de México a Nuevo Laredo, y otro tren que va del otro lado: va a México, Guadalajara y de ahí por el Pacífico, hasta Nogales. Los trenes, digo yo que es como una nostalgia convertida en esperanza, en porvenir.”

