
Desde las primeras horas de la mañana, cientos de fieles se congregaron en las diferentes iglesias de la capital para rendir homenaje a la Virgen de Guadalupe, en una jornada que ha sido descrita por las autoridades religiosas como una verdadera fiesta nacional.
Durante la celebración, líderes eclesiásticos dirigieron un mensaje de reflexión, alentando a los asistentes a imitar el ejemplo de María, destacando su obediencia, fe inquebrantable en Dios y fraternidad hacia los demás. Asimismo, hicieron un llamado a la comunidad para proteger y ayudar a los más desvalidos, siguiendo el modelo de amor y cuidado que María y Jesús representan para su pueblo.
Con oraciones, cantos y ofrendas, la festividad se ha convertido en una muestra de fe y devoción que reafirma la importancia de la Virgen de Guadalupe como símbolo espiritual y cultural para los creyentes.
